Ahora todos a trabajar
 
 
Por Juan Dalmau
publicado en El Nuevo Día
11 de  noviembre 2016
La noche de las elecciones me dirigí al país para agradecer el apoyo electoral que llevaron a éste servidor y al compañero Denis Márquez a la Legislatura. Ambos recibimos un apoyo contundente, siendo electos entre las primeras posiciones. Esa confianza de electores de todos los partidos y no afiliados la recibimos con humildad y con un alto grado de responsabilidad y compromiso. 

Esa noche también adelanté mi disposición al diálogo con diversos sectores del país y con el Gobierno entrante. Es evidente que el pueblo puertorriqueño espera que la clase política esté a la altura del momento histórico para enfrentar de manera inclusiva los retos por delante. Debe prevalecer un sentido de confluencia nacional en todo aquello que nos une.
La agenda de trabajo del PIP en la Legislatura será una dinámica ajustada a la realidad del momento y a las necesidades apremiantes del país. Desde la legislatura impulsaremos medidas de consenso dirigidas a atender problemas inmediatos. 

Por una parte, impulsaremos medidas para revisar políticas contributivas que hoy paga el pueblo mientras las corporaciones foráneas se llevan del país más de $33,000 millones anuales sin pagar en justicia lo que deberían. La presencia del PIP permite impulsar una transformación del sistema contributivo en uno balanceado y justo, eliminando las exenciones a empresas foráneas con el fin de aumentar recaudos y bajar las contribuciones a sectores de la clase media trabajadora.

En cuanto a las vergonzosas acusaciones de corrupción en la legislatura, estaremos presentando un plan anticorrupción que promueva el fin del inversionismo político, penalidades civiles a los funcionarios públicos convictos por corrupción y transparencia administrativa en los manejos de los fondos legislativos.

Por otra parte, daremos continuidad al trabajo con las comunidades, sectores educativos, ambientalistas, entre otros. Nuestras oficinas legislativas servirán de plataforma para los proyectos del llamado "tercer sector", tan importante en complementar y ocupar el espacio que no ocupa el gobierno. 

No obstante lo anterior, la legislatura que se constituirá el próximo año enfrentará la realidad de la Junta de Control. Los legisladores del PIP combatiremos cualquier propuesta de la Junta dirigida a afectar empleados públicos, pensionados, el cooperativismo, educación, salud, entre otros servicios esenciales. En otras palabras, los legisladores del PIP vamos a la Legislatura a representar a los puertorriqueños, no a los bonistas.

Ahora bien, la ignominia de la dictadura colonial que es la Junta de Control es el fruto del árbol envenenado; nuestra condición colonial. El descalabro fiscal, social y económico del ELA es génesis de gran parte de la crisis y los problemas que enfrentamos como pueblo. Ha llegado el momento de enfrentar nuestra indefinición política con una agenda de consenso que incluya a estadistas, los que creen en una fórmula de asociación soberana e independentistas. Las condiciones a nivel internacional, en Estados Unidos y Puerto Rico generan una oportunidad sin precedentes para enfrentar el régimen político antidemocrático colonial. 

Los retos son muchos. La voluntad de enfrentarlos debe mostrarse en la acción. La agenda está llena. Ahora todos a trabajar.