"La candidata que vi nacer"

Publicado en El Nuevo Día

26de octubre 2016

Conozco mejor que nadie a mi hermana, prácticamente la tuve en mis brazos desde que nació. Fue de mis padres la promesa cumplida. Crecimos en Adjuntas criadas con el vivo ejemplo de lo que es una familia que se nutre del amor y del esfuerzo.

Mi hermana heredó de nuestros padres la vocación invencible de civismo y liderazgo que la caracteriza. Durante esta campaña ha visitado, entusiasta e incansablemente, toda la Isla. La guían los valores que están en el fondo de la conciencia de nuestro pueblo. Casa a casa, cara a cara, va dando a conocer su programa de gobierno de vanguardia, su irrevocable decisión de desobedecer la dictadura de la Junta de Control Fiscal y su lucha por nuestra libertad como imperativo moral y material para el logro de un país más próspero y justo.

Con el mayor orgullo he visto cómo en esas caminatas se le acercan pequeños comerciantes conscientes de cómo María de Lourdes ha defendido sus intereses frente a los injustos subsidios concedidos a las megatiendas y demás transnacionales. También vienen ambientalistas que han visto cómo los partidos de mayoría ignoran y engavetan importantes proyectos sometidos por ella en defensa del ambiente.

Conmueve ver a las madres de niños de educación especial llevando de la mano a sus hijos para que conozcan personalmente “a la que ha dado la batalla por ellos”. Su trabajo legislativo, su lucha en la calle y su historial y trayectoria en la faena política y pública son prueba de su compromiso y dan credibilidad a su candidatura frente a otros aspirantes.

En este momento histórico su candidatura afirma el reclamo de justicia social y la voluntad de un pueblo en lucha y resistencia contra el colonialismo. Hoy María de Lourdes representa la unidad del Independentismo y de todos los puertorriqueños.

La Patria está en serio y mortal peligro. Los dos partidos que se han alternado en el poder por medio siglo han sido cómplices de los caprichos de una banda criminal que pretende enriquecerse de manera exageradamente leonina a costa de la pobreza y miseria garantizada por la mal llamada ley federal PROMESA y del colonialismo que nos asfixia.

Un voto por María de Lourdes será un voto de denuncia sobre nuestra vergonzosa situación colonial, un voto contra la corrupción y el pillaje rojiazul de tantas décadas, un voto por una sociedad que encarne los principios de justicia y equidad.

El 8 de noviembre vota por ti, vota por María de Lourdes. Ella es la Verdadera Promesa.