El 16 de abril se conmemoró el natalicio del legislador independentista José de Diego, aún cuando los colonialistas y anexionistas, los mismos que han llevado a la quiebra a nuestro país, han tratado de enterrarlo en el olvido. Ante esta situación es importante que nuestros jóvenes conozcan sus aportaciones.

El heredero del ideario de Ramón Emeterio Betances estudió sus grados primarios en Puerto Rico, y luego obtuvo su grado universitario en Barcelona, en donde sus escritos le llevaron a la cárcel por criticar severamente al gobierno español por la condición colonial de su patria. Entre sus grandes aportaciones destacan la fundación del Colegio de Agricultura y Artes Mecánicas de Mayagüez-actualmente conocido como el Recinto Universitario de Mayagüez- y la defensa de la enseñanza del idioma español. El abogado y poeta presidió la Cámara de Delegados entre el 1907 y 1917 desde donde le hizo frente a las políticas colonialistas del imperio norteamericano como la imposición unilateral de la ciudadanía estadounidense. De Diego plantó las raíces de una lucha independentista que continuó con la lucha de otros patriotas como Gilberto Concepción De Gracia quien aprendió de éste a utilizar su puesto de legislador “para combatir la colonia dentro de ella y en contra de ella”.

El fundador del Partido Independentista Puertorriqueño dio continuidad al trabajo dieguista defendiendo el principio de la separación de poderes, la concesión del voto a los jóvenes de 18 años, la democratización de los gobiernos municipales y la garantía de los derechos humanos en Puerto Rico. Además, presentó proyectos para controlar los gastos superfluos del gobierno y el aumento de la deuda pública, para establecer una verdadera reforma agraria y para aumentar el salario y mejorar las condiciones de los empleados públicos.

A principio de los años setenta la lucha patriótica y parlamentaria fue recogida por Rubén Berríos Martínez, quien enfrentó con éxito la Marina de Guerra de los E.U. en Culebra con la desobediencia civil como instrumento de lucha y años después en Vieques. Berríos Martínez, como legislador del PIP, presentó proyectos a favor de la Reforma Universitaria, de la sindicación de empleados públicos, de la protección del ambiente, de los derechos de la mujer y en contra del militarismo, entre otros.

Desde De Diego hasta nuestros días, la antorcha de la libertad se ha mantenido viva gracias al compromiso de una nueva generación de líderes independentistas como María De Lourdes Santiago, quien desde el Senado ha dado cátedra de lo que es la sensibilidad y el compromiso con nuestro pueblo, sobre todo con los sectores más marginados de nuestro país, trabajando con especial intensidad los temas de adicciones, salud mental, ambiente, economía, asuntos de género y estatus político.

Decía Concepción de Gracia un 14 de abril de 1954 sobre su Partido y la trascendencia de de Diego:

“El Partido Independentista Puertorriqueño es evidencia incontestable de que el ideario político de José de Diego tiene hoy más vigencia y actualidad que en cualquiera otra época de nuestras luchas cívicas. Maestro predilecto de todo un pueblo, José de Diego vive hoy con más vigor en la conciencia y en la vida de los puertorriqueños, que en año 1918, cuando volara al seno de la eternidad a morar entre los inmortales. El noble sueño de toda su vida, el reconocimiento de nuestra independencia nacional, es hoy necesidad urgente, demanda inaplazable, imperativo que agita la conciencia popular de un extremo a otro de Puerto Rico.”

Con tan buenos ejemplos y con tan extenso historial de servicio, el PIP presenta al país en la papeleta legislativa de estas elecciones a dos extraordinarios jóvenes independentistas que, sin lugar a dudas, darán continuidad al historial de compromiso con un mejor país, los candidatos al Senado y a la Cámara por Acumulación Juan Dalmau y Denis Márquez.