Vieques para Siempre

Publicado en Claridad martes, 17 de mayo de 2016

Por Roberto Iván Aponte Berríos

 

Dedicado a: Carmelo Belardo,Fela Sanes, Rafael Willliams,Felipe Ventura, Elías García y Jesús Nieves

 

La isla de Vieques significa historia de lucha del pasado, presente y futuro de la Patria; son muchas las páginas escritas desde la colonización española hasta la norteamericana. Por tal razón, es preciso retomar y refrescar la memoria de la lucha de Vieques como estandarte de la lucha contra el colonialismo norteamericano en nuestro territorio nacional; antes, ahora y siempre.

 

En la década del 40 la Marina de Guerra de los Estados Unidos expropió tres cuartas partes del territorio de Vieques, lo que ocasionó el desplazamiento obligatorio de miles de familias a la Isla Grande, a Estados Unidos y a la isla de Santa Cruz. Asimismo, la ocupación del territorio viequense ocasionó no sólo graves problemas económicos y de subsistencia sino que, la utilización de los terrenos ocupados como un centro de entrenamiento y laboratorio para probar todos sus armamentos, causó un enorme daño al ambiente y a la salud de los hermanos viequenses. Vieques se utilizó, además, para planificar y llevar a cabo ejercicios militares contra pueblos hermanos del Caribe y Centroamérica, tales como: Guatemala 1954, Cuba 1961, Santo Domingo 1965, Granada 1983, Panamá 1989.

 

La permanencia de la Marina en el territorio de Vieques representó abiertamente las implicaciones del coloniaje, la dominación y la esclavitud política. Sin embargo, don Pedro Albizu Campos sentenció desde temprano en el siglo XX lo que más tarde ocurriría: "Nosotros no tenemos las armas para echar a pique sus fuerzas navales pero tenemos el arma de la fuerza moral para echar a pique su prestigio en el mundo".

La lucha para sacar a la Marina de Vieques unificó a diversos sectores de la sociedad puertorriqueña y amplió un marco de denuncia contra la dominación norteamericana que no es otra cosa que el régimen colonial. En el caso del PIP, nuestra candidata a la gobernación, María de Lourdes Santiago, y nuestro candidato al Senado por Acumulación, Juan Dalmau, se unieron a miles de militantes del Partido para ofrecer su libertad como sacrificio, cumpliendo cárcel por ello.

 

La salida de la Marina trajo la paz para el pueblo viequense y la esperanza de un renacer del medio ambiente en la isla municipio. En este mes de mayo se celebra un aniversario más de esta lucha. Todavía ese renacer del medio ambiente no se ha dado. La Marina ha incumplido repetidamente su obligación de limpieza y descontaminación de los terrenos que antiguamente fueron el polígono de tiro. Y ahora la intención del Congreso de Estados Unidos es devolver las tierras al Gobierno de Puerto Rico con el fin de que sea entregada a inversionistas para su explotación comercial, según reza el HR 4900.

 

En pleno siglo 21, donde todavía se escuchan voces colonialistas y asimilistas pidiendo el regreso de la Marina -los mismos sectores que están conformes y hasta cierta forma abogan por la imposición de una Junta de Control Fiscal-, es sabio recordar las palabras del patriota Ramón Emeterio Betances: "pobre de aquel que no conoce su historia porque está condenado a vivirla de nuevo".

 

El autor es Comisionado Electoral del Partido Independentista Puertorriqueño.