Vieques significa historia de lucha del pasado, presente y futuro de la Patria; son muchas las páginas escritas desde la colonización española hasta la norteamericana. Por ello es preciso retomar y refrescar la memoria de la lucha de Vieques como estandarte de la lucha contra el colonialismo norteamericano en nuestro territorio nacional.

 

En la década del 40 la Marina de Guerra de los Estados Unidos expropió tres cuartas partes del territorio de Vieques, lo que ocasionó el desplazamiento obligatorio de miles de familias a la Isla Grande, Estados Unidos y la isla de Santa Cruz.

 

Esto ocasionó no solo graves problemas económicos y de subsistencia sino que, la utilización de los terrenos como centro de entrenamiento y laboratorio para probar armamentos, causó un enorme daño al ambiente y a la salud de los viequenses. Vieques se utilizó, para planificar y llevar a cabo ejercicios militares contra pueblos como: Guatemala en 1954, Cuba (1961), Santo Domingo (1965), Granada (1983) y Panamá (1989).

 

La permanencia de la Marina representó abiertamente las implicaciones del coloniaje, la dominación y la esclavitud política. Sin embargo, don Pedro Albizu Campos sentenció en el siglo XX lo que más tarde ocurriría: "Nosotros no tenemos las armas para echar a pique sus fuerzas navales pero tenemos el arma de la fuerza moral para echar a pique su prestigio en el mundo".

 

La lucha para sacar a la Marina de Vieques unificó a diversos sectores de la sociedad puertorriqueña y amplió un marco de denuncia contra la dominación norteamericana que no es otra cosa que el régimen colonial. En el PIP, los candidatos a la goberción y al Senado, María de Lourdes Santiago y Juan Dalmau, se unieron a miles de militantes del Partido para ofrecer su libertad como sacrificio, cumpliendo cárcel por ello.

 

La salida de la Marina trajo la paz para el pueblo viequense y la esperanza de un renacer del medio ambiente en la isla municipio. En este mes de mayo se celebra un aniversario más de esta lucha. Todavía ese renacer del medio ambiente no se ha dado. La Marina ha incumplido su obligación de limpieza y descontaminación de los terrenos. Y ahora la intención del Congreso es devolver las tierras al Gobierno de Puerto Rico con el fin de que sea entregada a inversionistas para su explotación comercial, según reza el HR 4900.

 

En pleno siglo 21, cuando se escuchan voces colonialistas y asimilistas pidiendo el regreso de la Marina -los mismos sectores que están conformes y hasta cierta forma abogan por la imposición de una Junta de Control Fiscal-, es sabio recordar las palabras del patriota Ramón Emeterio Betances: "pobre de aquel que no conoce su historia porque está condenado a repetirla".

enlace a columna

 

http://www.elnuevodia.com/opinion/columnas/viequesylaluchacontraelcolonialismo-columna-2200900/