22 de octubre de 2017 | San Juan,Puerto Rico-Ante la secuela psicológica y emocional que el Huracán María pudo haber causado en miles de niños y jóvenes estudiantes de escuelas públicas, el portavoz del Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) en el Senado, Juan Dalmau Ramírez, anunció hoy la radicación del Proyecto del Senado 665, que enmendaría la Ley de los Psicólogos Escolares  para  asignar más recursos, exigir y asegurar que se atiendan las necesidades psicológicas y emocionales circunstanciales o preventivas en el contexto de crisis.

“La ansiedad, depresión y trauma que están sufriendo decenas de miles de niños, niñas y jóvenes tras el paso del huracán María, con la posible pérdida de su hogar, la destrucción de su escuela o la devastación de su entorno comunitario, hacen más apremiante que nunca antes el asegurar que el Departamento de Educación actúe responsablemente y facilite de manera rápida las plazas de Psicólogos Escolares que la ley ordena”, expresó el senador Dalmau Ramírez.

Se supone que en el año 2000 se creara un mínimo de 5 plazas de psicólogos por Región Educativa; cinco en cada Distrito al cabo de tres años y una por cada escuela de 500 estudiantes o menos a los diez años de vigencia de la ley. Al presente, y a unas horas de que reanuden las clases en el Sistema Público de Enseñanza, no hay ni 50 psicólogos en funciones. Es decir, sólo un 0.05% de los que deberían estar proveyendo servicios. La situación se agrava ante la crisis social que ha legado el Huracán María entre los puertorriqueños. El DE ha alegado que tiene dificultad en el reclutamiento de psicólogos con concentración o certificación en psicología escolar.

“Con el P. del S. 665, propongo sustituir los requisitos de concentración o certificación por una declaración de competencias, que aseguren, por una parte, la adecuacidad de los recursos y, a la misma vez, el facilitar la contratación de ese personal tan urgentemente necesitado en nuestras escuelas. Si antes del huracán el Estado tenía una enorme responsabilidad como custodio de nuestros niños y niñas en las escuelas públicas, ahora que la crisis social se ha agudizado, el deber de garantizar la provisión de ayuda profesional a nuestros estudiantes es aún mayor.”, expresó el legislador Independentista.

La Ley de Psicólogos Escolares establece que estos profesionales tendrían como función primordial complementar el proceso de educación a través de evaluaciones, consultorías, desarrollo de estrategias de aprendizaje, identificación de problemas en el proceso de aprendizaje y tramitación de referidos para casos que lo ameritaran.

Con el proyecto del Portavoz senatorial del PIP, además de sustituir el término de “psicólogo escolar” por el de “psicólogo en las escuelas”, se amplía el radio de acción de la ley, al incluir la interacción con el personal no docente, la familia y la comunidad cercana a la escuela. Finalmente, la medida establece nuevas metas para la creación de las plazas, comenzando con 10 psicólogos en cada Región.